C7-BENDITAS SEAN LAS MINIFALDAS.
C7-BENDITAS SEAN LAS MINIFALDAS.
Draxel la alcanzó antes de que llegara a su auto y su mano se cerró en el brazo de Sofía, pero ella se soltó de inmediato, girando con los ojos encendidos.
—¡No me toques! —le espetó, furiosa.
El aire entre los dos chispeó y la música del interior apenas llegaba, porque solo se oían sus respiraciones agitadas.
—¿Qué demonios haces saliendo con tipos como ese? —soltó Draxel, sin pensar.
—¿Y tú quién eres para preguntarlo? —Sofía cruzó los brazos, temblando de