MARIANA
— ¿Cuánto llevan encerrados?
—Hace mucho, ya perdimos la cuenta. Lo mismo te sucederá, aunque también te pueden ejecutar, estos aborígenes son unos salvajes.
—Su forma de hablar me recuerda a mi novio, quien tal vez sea pariente de ustedes.
—No lo creo, señorita, una mujer de su calaña, no puede tener familiaridades con uno de nosotros. No lo digo por qué se nota en su ropa, que no es de marca, que usted es de una clase social de estrato bajo, es porque los hombres lobos únicamente se p