EL GRAN ALFA
—Me duele la cabeza, eso significa que aún me encuentro con vida, a no ser que a los muertos también les dé migraña.
—No, jefe, es peor; estamos en un calabozo.
—Por lo menos estamos vivos, podremos escapar.
—Gran Alfa, yo le creo, ¿cómo no hacerlo después de verlo pelear con tanta ferocidad?
—Un segundo, Wolff, no recuerdo muy bien lo que sucedió, es algo borroso e incompleto. Lo único que tengo claro es que la reina Alisen me traicionó; juro que me vengaré—, El gran Alfa apretó e