JUAN
—Vamos por aquí, es por aquí, esas son sus instrucciones, es que este era su castillo.
—Hermano, no encontramos nada; puede ser que remodelaran el castillo y lo sellaran o que ella nos tendió una trampa.
—Natalia, es que aquí muchos olores terminan en esta pared, o puede ser que el mecanismo se dañara; en ese caso soplaré y el muro derribaré.
—Qué ingenioso es mi hermano Juan; lo que no entiendo es la razón de estar aquí, arriesgándonos por la causa de otros y sin promesas ni beneficios.
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