Simón
—Guichón me hace mucha falta; con sus premoniciones me advertía de los peligros que podrían suceder y también como amigo.
—Señor Simón, después de todo lo que hemos pasado, yo lo considero mi amigo.
—Yo también te considero como mi amigo y es un honor serlo; lo que sucede es que esta parte del plan no me cuadra y la verdad nada me cuadra. No debimos haber venido aquí.
—Sí, señor, hubiera sido mejor ir con Alberto.
—No, Yorbin, tampoco, esa barca tampoco nos convenía; es que nosotros debem