Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche caía sobre la ciudad como una sábana de humo denso, teñida de luces anaranjadas y murmullos lejanos. Ángel caminaba por calles que conocía de memoria, pero que ahora le parecían ajenas, como si las huellas de su vida se hubieran borrado con cada paso mal dado. Llevaba una capucha puesta, no por el frío, sino por el miedo y no miedo a la muerte, sino al juicio. Al de los otros, sí, pero sobre todo al suyo propio.
No era cobarde, nunca lo fue Pero hay momentos en los que no se






