Mundo ficciónIniciar sesiónHabía una luna quieta sobre la ciudad, colgada del cielo como un testigo silencioso. Vigilaba desde lo alto el pulso incierto de las decisiones humanas y en medio de esa calma aparente, dos figuras se detuvieron frente a la pequeña plaza enrejada frente al hospital.
Esa misma plaza donde Coromoto y Ángel habían compartido tantas promesas… que ahora parecían recuerdos lejanos, casi ajenos.Esa noche, al terminar el turno, Ángel no pensaba en nada más que en una ducha caliente y u






