Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol ya casi oculto tras un manto de nubes oscuras, teñia el cielo de un fuego suave entre dorados y naranjas.
La luz de la tarde se volvía más tenue, casi melancólica, mientras Ángel y Paola se sentaban en un banco de la plaza con unas hamburguesas recién compradas de un carrito cercano, aunque todo a su alrededor parecía calmo, en sus cabezas seguía resonando la misma inquietud: la conversación sobre Coromoto los había dejado con un vacío, pero lo que realmente se había instalado com






