Mundo ficciónIniciar sesiónEl día siguiente al encuentro con Coromoto no mostró ni un atisbo de compasión hacia Ángel. Desde el instante en que salió de su trabajo, una sensación densa y sofocante lo envolvía: el peso del intento fallido de conversación de la tarde anterior lo seguía como una sombra viscosa, adherida a su piel y su mente, imposible de apartar.
Las palabras de ella no se disipaban; al contrario, persistían como ecos punzantes que martillaban su conciencia con una crueldad casi tangible. "Fuiste






