El aire se volvió gélido en los pulmones de Eva.
Frente a ella, apoyado en la barandilla de piedra con una copa de coñac en la mano estaba él: Lucas, el informante y "contacto de confianza" de Nicolás.
Lo había visto un par de veces en callejones oscuros y tabernas de mala muerte, a veces iba al departamento de Nicolás pero siempre solía estar entre sombras, entregándole sobres a su novio.
Verlo allí, vistiendo un traje que probablemente costaba más que la vida de ambos fue como recibir un bald