66.
Minutos antes de mi hora de salida, recibí un mensaje de Lucas que ya había predicho con anticipación:
''Ámber, querida. Isabela me pidió que la acompañara a la fiesta como su escolta porque no se sentía bien y nadie más puede hacerlo, no te molesta ¿Verdad?''
Leí el mensaje con una mueca deformando mi cara, Isabela es incapaz de abandonar su fachada de niña buena ni siquiera en su cumpleaños. Pero está bien, si el premio es ganarse un infiel y mentiroso prefiero quedarme sin nada.
''Está bien,