31.
— Esa es la última caja, gracias...
Un nuevo nivel de humillación fue desbloqueado para mí cuando dejé la última caja en la sala del pequeño y muy destartalado departamento, el más económico que me pude permitir desde que gasté mis ahorros en la trampa para lugas y en los fondos de mi negocio que aún no producen frutos.
Va a ser una vida desesperante durante algunos meses.
— Esto es realmente estrecho, huele a humedad y el piso de madera hace ruido cuando caminas. — Por alguna razón Lucas se o