CAPÍTULO 92: INTENTO DE NORMALIDAD
Elena
Salgo de la comisaría con la luz del mediodía pegándome en la cara. Respiro hondo y me repito que ya pasó, que estoy afuera y mis hijos me esperan. Mientras camino siento que llevo dos mundos a cuestas: los mellizos y la vida nueva que late por dentro.
Llego a la casa de mis tíos y toco dos veces. Mi tía abre de inmediato, me abraza fuerte y me mete sin preguntas. El olor a sopa me golpea el hambre atrasada. Mis niños se asoman desde el pasillo con ojos