CAPÍTULO 88: NO TODO ESTÁ BIEN
Elena
El mensaje de Ethan no me deja en paz: “Tengo una dirección. Voy ahora. Te aviso.” Lo releo en el pasillo del hospital, en la camilla, cuando la enfermera retira el suero y el médico me firma el alta. Cada vez que lo abro siento lo mismo: un hueco en el estómago. Le escribo: “¿Llegaste? ¿Pudiste verlo?”. No responde, le llamo, pero me manda a buzón. Vuelvo a escribir: “Dime algo, por favor”. Nada.
Me entregan los papeles y recomiendan reposo, vitaminas y con