CAPÍTULO 77: EL PRECIO DE LA VERDAD
Jacob
Después de lo que Elena me confesó, no puedo quedarme quieto. Cada palabra sobre la clínica, sobre esa grabación, sigue rebotando en mi cabeza como un eco insoportable. Mi madre moviendo piezas, decidiendo quién vive, quién muere, quién merece amor. Eso ya no lo voy a permitir.
Elena me detiene antes de que me largue de la sala.
—Jacob, espera… —me mira con ese temblor que no admite en voz alta—. Es peligroso. Lo único que tenemos es esa grabación, nada