CAPÍTULO 78: PUERTA CERRADA
Sonya
Nunca entenderán lo que representa un apellido hasta que lo pierdan. A mí me lo enseñaron desde niña, no te dejes humillar, no te mezcles con lo que no suma y, sobre todo, no permitas que nadie venga a desbaratar lo que con esfuerzo, astucia y mano firme construiste.
Por eso, cuando Margaret apareció de nuevo, supe que no podía tolerarlo. Ella siempre tuvo esa sonrisa que muerde; fue la única que, con mirada fría, vio a través de mis movimientos y me señaló con