CAPÍTULO 52: TIEMPO PARA LOS NIÑOS
Elena
Los mellizos miran dibujos en la sala, ajenos a todo lo que ha pasado. No puedo creer que hace unas horas toda mi vida volvió a dar un vuelco de ciento ochenta grados. Una vez más me quedé sin casa, aunque esta vez hubo algo diferente… él.
Jacob sigue aquí, me ayudó con la mudanza improvisada y aunque una parte de mí quiere alejarlo para evitarme más dolor y sufrimiento, hay otra, una que creí haber enterrado muy profundo dentro de mí; que sigue ilusiona