CAPÍTULO 35: LA AMENAZA
Elena
Reconozco la voz de Sonya antes de verla. Jacob le está hablando con la voz baja y tensa que usa cuando intenta ocultar algo. Detrás de mí, en la habitación, Nico respira ya más parejo; Lia duerme hecha un ovillo y una mano abierta sobre mi muslo como si necesitara comprobar que sigo aquí. Con cuidado, aparto sus deditos, acomodo la sábana y salgo cerrando la puerta sin hacer ruido.
La veo a unos metros con esa misma aura fría que invadió mi panadería hace cinco añ