CAPÍTULO 16: VESTIDA PARA LA BATALLA
Elena
Mi corazón se precipita al estómago. Me pego al muro como si pudiera volverme invisible. Sonya habla con alguien a su lado, sin voltear. Sus tacones suenan como metrónomo de guerra. Pasa frente a la boca de la escalera y no me ve.
Exhalo cuando su espalda desaparece por el pasillo.
—Casi —susurro.
Me giro para subir el último tramo y choco con un pecho firme. Me agarro del pasamanos para no caer. Unas manos me sujetan con reflejo rápido.
—Vaya— dice una