CAPÍTULO 12: HUIDA BAJO PRESIÓN
Elena
Estoy pegada a la pared, con Jacob tan cerca que mi respiración rebota en su camisa, cierro los ojos un segundo, solo uno. El pasillo desaparece, Jacob desaparece, todo se reduce a esa palabra: urgencias. Trago saliva y el corazón me golpea la lengua.
Guardo el celular en el bolsillo con manos que no me obedecen, pero él no se ha movido. Me mira con curiosidad, pero también con suspicacia.
No puedo permitir que él se entere de la verdad, Jacob no puede sabe