Jacob
Era lunes. Y odio los lunes, sobre todo cuándo el fin de semana fue un total desastre.
Hoy, no solo estaba de un humor de perros, sino que además tenía la sensación de que el universo conspiraba en mi contra. El reloj no sonó por lo que me quedé dormido,la ropa que normalmente llegaba de la tintorería a primera hora sufrio un retraso, así que los trajes no llegarían antes del medio día. Por lo que pensé que ¿Conducir? Ni loco. Llamé a mi chofer habitual mientras suspiraba como un adoles