La puerta se cerró suavemente tras la salida de Luis, pero el eco de su presencia parecía haberse impregnado en el silencio del vestíbulo. Jacob permaneció inmóvil, mirando la madera de la puerta como si aún pudiera ver a través de ella. El susurro, aquellas dos palabras, resonaban en su mente con la fuerza de un trueno.
Entonces la voz de Owen le llegó.
—Bueno... eso fue... algo — dijo Owen, rompiendo el hechizo desde la entrada de la cocina. Su tono era una mezcla de asombro y alivio. —El tip