Marina
Esto no es una cita, ¿cierto?
Eso es lo que me repito una y otra vez mientras estoy de pie frente al armario, mirando fijamente el caos de ropa que he sacado como si eso fuera a darme respuestas.
Es solo una cena, Marina. Solo una cena con el hombre que te besa como si el mundo se fuera a acabar, te mira como si fueras un tesoro perdido y… que ya te ha visto desnuda.
—¡Basta! —me regaño a mi misma frente al espejo mientras me pruebo un vestido rojo que creí que me haría sentir empode