Marina
Estaba tan concentrada en la conversación de Salvador y la lagarta que olvidé por completo guardar mi celular en el bolsillo.
Y es por eso que cuando vibra sobre el mesón de la cocina me sobresalta por completo. Me giro rápidamente y veo el nombre iluminado en la pantalla: Federico Montenegro.
Trato, juro que trato de moverme con una rapidez inhumana oara evitar el hombre enfrente mio veo el remitente, pero antes de que pueda reaccionar, una sombra se cierne sobre mí. No tengo que ser bru