Marina
El rugido de rabia de Salvador retumba por toda la casa. Puedo ver como los empelados empiezan a disiparse, temiendo quedar en el medio de la furia, sin embargo yo no puedo hacer eso porque el grito ha sido para decir mi nombre.
Veo como Renata aparece con el ceño fruncido y mira de su prometido hacia mi.
—Me puede alguien explicar, ¿a qué viene ahora este escándalo?
Mis ojos van hacia dónde Salvador se encuentra, respirando acelerado y con la mirada encendida, está muy enojado.
—¿Dónde d