Marina
Tengo tanto frío que siento que estoy empezando a entumecerme.
Camino con toda la velocidad que puedo sin que la toalla se caiga de mi cuerpo y tiritando cuando la brisa golpea mi piel helada.
QUIERO MATARLO.
Sé que fue él, no tengo sino que recordar su cara cuándo me dijo que me acostumbrara. Es un idiota. Un idiota prepotente.
Tengo la piel erizada y los labios temblando. Mis dientes castañean sin control mientras me aferro aún más a la toalla y me abrazo a mí misma, tratando de generar