Capítulo 46
Roma salió del departamento de Cristal con el pulso inquieto y la cabeza hecha un torbellino. El aire frío de la calle no logró enfriar la mezcla de miedo y determinación que le hervía en el pecho por completo. Apenas esta llegó a la acera, sacó su teléfono del bolso y escribió un pequeño mensaje con lo que llevaba horas queriendo mandar:
— Hola ¿Podemos vernos a solas? Necesito hablar contigo de algo importante.
Al enviar ese mensaje la respuesta de Magnus no tardó ni treinta segu