No supe cuánto tiempo pasé encerrada, pero solo reaccioné cuando el agua de la bañera rebasó el límite y mojó mis pies. Me levanté del suelo a cerrar la llave. Un segundo después escuché el golpe seco que realizó la puerta de la suite al cerrarse.
Las lágrimas volvieron a brotar por sí solas. ¿Por qué, cuando todo en mi vida parecía normal y bueno, Alonso tenía que regresar a joderme? ¿Con qué cara podría mirar a Kevin después de lo que pasó?
La marea de recuerdos se agitaba en mi mente con un o