55. La loba tiene nombre
Adara
En cuanto los vi bien sabía que algo iba mal, sus caras estaban más allá de sería, pero eso no evitó que Mason me jalará más cerca de él y perder su rostro en mi cabello suelto.
Y mi cuerpo se convierte en macilla en sus brazos, como siempre sucede que nos perdemos el uno al otro.
—Lamento que te fueras pensando que no quiero esto, justo esto —me dijo al oído para que solo yo lo escuchara.
Mis lagrimas se agolpan rápidamente en mis ojos, pensé que solo estaba aquí por el bebé, pero ahora