56. Premio y castigo
56 Mason
La emoción de tenerla de rodillas en medio de Alaric y mía me tenía con la sangre corriendo con una carrera salvaje por mis venas, mi lobo apenas podía mantener la emoción.
Malaquías y yo habíamos aceptado que tendríamos que compartirla, eso nunca nos molestó, era mi doloroso pensar, mis pies en la tierra al no quererla lejos de mí, pero Alaric aceptó aun sin escuchar lo que tenía que decir, pero aceptó el trato que iba hacerle y de eso hablaremos jodidamente más tarde.
Mientras mi b