El frío que me envolvió me hizo temblar. Donovan me envolvió un poco más, elevando su temperatura corporal. Su suavidad solo provocó que llorara un poco más, sin embargo, él solo me arrulló con calma.
—El problema es el siguiente —siguió con su explicación—. No creo que haya sido mi mordida la causante.
—¿Eh? Eso quiere decir...
—No lo sé —se apresuró—. Necesitas una mordida de alguien de mi familia o al menos de algún vampiro con un linaje igual de fuerte, como la familia de Camille.
¿Camille?