Levanté mi mano derecha, frenando en seco los movimientos de Donovan, quien se acercaba a mí a gran velocidad. Sus ojos brillaron como un par de rubíes, listo para atacar a mi hermano menor si la situación lo ameritaba, sin embargo, obedeció a mi muda petición.
Se quedó congelado en su lugar, listo para intervenir.
El cuerpo de Justin impactó contra mí, llevándome de golpe al suelo. El dolor impactó en mis nalgas, pero no tuve tiempo para pensarlo demasiado porque sentí unos colmillos rozarme l