El hecho de que Donovan lo ignorara terminó por hacerlo enfadar. El vampiro me tomó de la mano, guiándome hacia la salida sin darme tiempo siquiera de decir algo.
Me despedí de Elliot con mi mano libre, quien solo soltó algo parecido a un gruñido. ¿Elliot no era también un lobo? Por alguna razón, en este momento me resultó un poco... sexy. Se veía mucho más atractivo con ese aspecto salvaje, pero decidí ahorrarme el comentario al sentir el apretón en mi mano.
—¿Qué? —repliqué hacia él.
Me miró