—¿Estás... Estás bien? —Brett me miró con pánico y desesperación, a lo que le sonreí.
Pero más que tranquilizarlo, pareció alterarse más. Escupí, solo para notar que mi boca estaba completamente llena de sangre. Por supuesto, eso debió ser asqueroso de ver.
—No es la primera vez que me golpean.
—Juliette...
—Hablo en serio. Incluso antes de estar aquí. ¿Sabes lo difícil que es para una adolescente alimentar a sus hermanos? No fue sencillo, pero sobrevivimos. Tu y yo, saldremos de esta. Estoy segura.
Si Brett volvía a tocarme, el juego se acababa para ellos.
Porque Donovan estaba allí, a la espera de cualquier señal. Y ya se habían escapado una vez.
Pero dos...
Envié a la magia lo más lejos posible. Conté al menos dos docenas de vampiros cerca, pero no se encontraban ni Barret ni Dominik. Con ellos dos lejos...
—No podemos quedarnos aquí —negué con la cabeza. Si Barret se iba, eso solo significaba malas noticias para nosotros—. Brett... ¿Estás completamente seguro de que no puedes usar