(En otra habitación)
“No vas a lastimarla, ¿verdad? A la niña.”
Los ojos de Camilla recorrieron a Rafael desde atrás; su figura se veía casi calmada mientras contemplaba a través de la ventana fracturada, mientras la brisa gélida se filtraba por las grietas.
Su voz apenas rompió el silencio, pero temblaba con una emoción que no podía ocultar del todo. La forma en que sus labios vibraban suavemente en las comisuras, cómo le sudaban las palmas de las manos... él casi podía oler el miedo.
Pero él