“He enviado a mis hombres a registrar la zona. No es como si hubiera podido ir muy lejos con Liana.” Domenico exhaló, con los brazos cruzados firmemente sobre el pecho.
Su mirada se movía entre los mapas sobre la mesa y el hombre peligrosamente silencioso que caminaba de un lado a otro frente a él.
Lucian.
Su expresión ni siquiera podía definirse correctamente, ¿era rabia? ¿era culpa? Domenico no sabría decirlo, pero una cosa era segura: estaba hirviendo por dentro.
Lucian nunca había sido de l