CAPÍTULO — Donde el Amor Aprende a Velar
(Punto de vista de Ayden)
Le dieron el alta y nos trajeron a casa entrada la noche.
El apartamento estaba en silencio, ese silencio distinto que queda después de una tormenta. La llevé en brazos desde el auto hasta la habitación como si el mundo entero pudiera romperse si daba un paso en falso. No porque Milagros no pudiera caminar, sino porque yo necesitaba sentirla liviana, protegida, mía.
En ese trayecto corto sentí algo nuevo: el miedo mezclado co