Capítulo 18– Cuando la Fe Respira
El pasillo olía a desinfectante y a decisiones difíciles.
Sofía avanzaba en silencio junto a Adrián, con la carpeta roja entre los brazos como si llevara el corazón en bandeja. Él no decía nada. Caminaba a su lado, con las manos en los bolsillos del pantalón gris oscuro, la mirada fija en el suelo. De vez en cuando la espiaba de reojo. Su perfil le parecía más hermoso que nunca y más lejano también.
Ella llevaba un pantalón vaquero azul , una remera verde