Capítulo 176— Entre almohadas y promesas
Los primeros días con Mía fueron un huracán de ternura y desvelo. Sofía se sentía como si hubiera corrido una maratón sin entrenamiento: feliz, agotada, con el cuerpo dolorido y el corazón desbordado.
La rutina era simple y, al mismo tiempo, intensa. Dar de mamar. Cambiar pañales. Controlar el sueño de Mía. Intentar dormir cuando ella dormía. Intentar sonreír aunque el cuerpo pidiera pausa.
Con Ayden era distinto. Él quería “cuidarla”. En cualquier des