Capítulo — ¿Dónde está mi hija?
En el hospital, la calma se había instalado poco a poco. Sofía descansaba bajo la mirada protectora de Isabel, y Adrián, aunque aún tembloroso, se aferraba a la idea de que todo podía mejorar.
Pero en Colonia, la calma era un lujo que Guillermo no podía permitirse.
Había decidido asistir a la reunión de padres sin avisarle a Julia. Quería sorprenderla, verla levantar la vista y descubrirlo allí, orgulloso de su hija. Llegó apenas unos minutos tarde, pero lo