Capítulo — A Prueba de Miedos
En el hospital, la calma era relativa. Sofía seguía con contracciones esporádicas y por eso la dejaron internada en observación. La doctora Ángela entró a la habitación con gesto sereno, pero con la seriedad de quien no quiere dejar cabos sueltos.
—Sofía —dijo mientras revisaba el monitor y tomaba nota en la carpeta—, vamos a esperar unas horas más, pero no descarto que tengamos que administrarte la inyección para ayudar a madurar los pulmones del bebé.
Adrián