Ibarra respondió el viernes.
No con otro comunicado formal. Con una llamada directa al número de Marcus Chen a las ocho de la mañana, que Marcus grabó con el consentimiento implícito de quien sabe que esa conversación va a necesitar registro tarde o temprano.
Marcus le contó a Renata a las nueve con el expediente abierto sobre el escritorio y el café todavía humeando.
—Quiere reunirse. En persona. En Vancouver o en Bogotá, donde Renata prefiera. —Una pausa técnica—. Dice que quiere «resolver es