La doctora Leighton revisó a Elena el martes.
Tres meses y una semana. Peso correcto. Altura correcta. El desarrollo neurológico dentro de lo esperado para la edad: seguía objetos con los ojos, respondía a voces con movimiento de cabeza, había empezado esa semana a hacer el sonido que la doctora llamó protoconversación y que Adriano llamaba, con precisión técnica involuntaria, señal de apertura.
—¿Viaje internacional planificado? —preguntó la doctora como parte del protocolo.
—Bogotá. Primera s