La gente empezó a atacarlos con todo tipo de comentarios.
—¿Qué pretendes? ¿Vas a levantarle la mano también?
—¡Encima de infiel, te crees con derechos!
—Traicionar a tu esposa por una mujerzuela... la vida te lo va a cobrar caro.
—No puedo creer que obligara a la esposa legítima a pedirle perdón a la amante.
—Para mí que tuvo piedad de no haberla matado.
Después de arremeter contra Diego, la multitud no dejó títere con cabeza y se fue contra Camila, que estaba en la cama.
—Mírala nada más, pare