El ambiente durante la cena era cálido. El gran comedor de la casa de Daryl se llenaba con el aroma de la comida deliciosa y las risas suaves de los dos niños que se sentaban frente a frente. Lilian estaba junto a Aurora, mientras Daryl ocupaba el asiento frente a ellas, al lado de Gabriel.
Desde que se sentaron a la mesa, Aurora había estado mirando su plato con expresión perezosa. Sus manos no se movían ni para tomar la cuchara.
—Mamá Lilian… —dijo en voz bajita, ladeando la cabeza con ternur