Por fin la reunión con el abogado terminó, lograron redactar una buena demanda de divorcio, y aunque no pudieron avanzar demasiado hasta que tuvieran pruebas en contra de Ernesto, al menos estaban avanzando.
Margaret sentía que el movimiento del elevador apenas la arrullaba, estaba cansada. A su lado, su madre sostenía a la bebé con cuidado, balanceándola con movimientos lentos y expertos, mientras el silencio entre ambas se llenaba de pensamientos no dichos.
El teléfono de Margaret vibró dentr