Adrien respiró profundo, tratando de calmar el mar de emociones que lo invadían en ese momento, pues no tenía mucho tiempo para enfocarse en la ira que podía sentir, desde hace algun tiempo planeaba la forma de irse en contra de Antonio, porque a estas alturas del partido, era su vida, o la de ese hombre.
La puerta sonó de repente y él se sobresaltó alterado.
—¡Sigue! —ordenó, sin disimular la irritación.
La puerta se abrió de inmediato. Un hombre alto y corpulento cruzó el umbral con paso segu