Unos días más tarde, Margaret sirvió la mesa, había cocinado algo especial para ella y Lucien, aunque era una noche que merecía una celebración por lo alto había preferido estar en casa por Celeste, y a él, le encantaba que ella lo incluyera en todo.
—La inauguración fue un éxito —decía mientras probaba bocado. —este es el segundo punto que abrimos en ese sector de la ciudad, no pensé que fuera a ser tan exitoso.
Él la observaba con una atención casi reverente. No la interrumpía. No necesitaba