Verdades a medias (1era. Parte)
Unos días después
Kazanlak
Dominic
La llamada de Viktor no era por nostalgia. Mucho menos para remover el pasado. Era para destruirme. No encontraba otra razón. Aun así, no podía ignorarla. Viktor Dragomir no era solo un recuerdo incómodo: era otro líder de la mafia, un sádico con tentáculos en demasiados lugares. Su sola sombra podía afectar mis negocios, mi territorio… mi estabilidad.
Miré a Arianna dormida a mi lado. Su respiración era tranquila, ajena a la tormenta que siempre me perseguía.