[ZAED]
No lo decimos en voz alta, pero los dos sabemos que este momento llega demasiado pronto.
Las valijas abiertas sobre la cama no tienen el peso de una despedida definitiva, sino el de algo interrumpido. Como una frase que se queda a la mitad. Nuestra estadía en Milán fue breve, apenas unos días que se sintieron intensos, comprimidos, llenos de decisiones que normalmente tomarían años. No hay polvo acumulado, no hay rutina asentada. Aun así, mientras doblo una camisa y la coloco con cuidado